Conocer a alguien es sencillo, pero de ahí a establecer una amistad puede haber un largo camino. Si tienes dificultades para iniciar amistades seguidamente podrás encontrar algunos trucos que pueden simplificarte la tarea.
Dependiendo de cómo hayas conocido a la persona en cuestión es más que probable que las primeras conversaciones giren entorno al trabajo o entorno a alguna actividad común. Si se ha conocido a la persona en internet, en foros de amistad, chats para hacer amigos, etc., posiblemente existan ya una serie de temas comunes de los que hablar, pero aun así los primeros pasos frente a frente siempre son difíciles. En esos primeros momentos una sonrisa y cierta familiaridad harán que la gente reaccione mejor ante ti. Algunas sencillas preguntas iniciales intrascendentes pueden darnos pistas sobre si la persona se encuentra cómoda hablando con nosotros, incluso la propia expresión corporal puede decírnoslo.
Conviene prestar atención a lo que la persona diga y recordarlo para una nueva ocasión. Recordar detalles sobre alguien denota un cierto interés y valoración de lo que decimos, algo que a nadie desagrada. Comprobar como alguien presta atención a sus palabras puede ayudar a que la persona se abra un poco más en la siguiente ocasión.
Conviene también mirar directamente, de forma franca, a la persona en cuestión. Miradas huidizas suelen levantar recelos.
Vigila los propios gestos. Permanecer un buen rato, por ejemplo, con los brazos cruzados frente a la otra persona indica una reserva, una actitud defensiva. Así no estás ayudando en lo más mínimo a establecer una relación de confianza.
Hay que vigilar también los temas de conversación, algunos como por ejemplo la política puede que no sean la mejor forma de iniciar una amistad.
En general es importante mostrar respeto y amabilidad.